¿Pánico escénico?

¿Pánico escénico?

26 agosto, 2020 Arte y Cultura Escritos varios 0

¿Quién no ha sentido miedo, temor, ansiedad, nerviosismo al hablar en público?

Desde la niñez y a muy corta edad, en los diferentes establecimientos educativos, se les instruye que para determinada fecha tienen que «hablar» sobre un tema específico. Eso significa que el niño o niña, debe pasar al frente de todos sus compañeros para compartir a su tarea. ¿Te recuerdas de eso?

Con el paso de los años, este se vuelve repitiendo una y otra vez. Pareciera que es «algo común», pero para algunos no lo es. Algunas veces «lo salvó la campana» y ya no expusieron, otros prefieren pasar de primero, para «dejar de sufrir», algunos les da lo mismo si pasan o no.

En la universidad, ¡cuántas veces se ha tenido que pasar a hablar frente a una clase repleta de compañeros!. En algunas ocasiones de dan «tips» para hablar en público. Hay docentes comprensivos, y al ver que alguien tiene pánico escénico, le ayuda a dominar sus nervios, otros se ríen y algunos los evalúan así.

¡Ah!, pero esto cambia cuando estás trabajando. Ya no estás con mis mismos compañeros de estudio, donde si te equivocabas, no pasaba a mayores, todos reían y uno continuaba. En la vida real, es diferente y, más con la tecnología, todo se sube inmediato a la redes sociales; una presión más.

¿Te ha pasado que estás tan tranquilo en una reunión, evento o en la oficina, te llaman para decirte «No vino el maestro de ceremonias, ¿nos hace el favor de serlo?», «Mañana, le tocará brindar las palabras de bienvenida», «el Sr. xxx no podrá llegar a dar las palabras de agradecimiento, así que le aprovechando que asistirá, representará al Sr. xx», «el Departamento tendrá que realizar una intervención en xxx evento, necesitamos voluntarios para pasar hablar» (paso, pensarías). Alternativa, no existe. Hablar en micrófono, frente a las autoridades donde laboras y compañeros, es tu misión.

Ante todo lo anterior, solo quedan algunas cosas por hacer: exponerse al público es la única manera para superar el «pánico escénico», hacer ejercicios de relajación y/o respiración previo al evento, vestirte para la ocasión, estar seguro de que todo saldrá bien; si te confundes o se te olvida (si no lees) existe la improvisación. Con esto no quiero decirte, que digas cualquier cosa, no. La improvisación, es disertar algo con un previo conocimiento del tema. Es decir, si te te olvida la siguiente frase y conoces el tema, entonces tu oratoria puede continuar en la misma línea temática, solo que «no es lo que tenías escrito», luego continúas con su disertación.

Otro punto importante, si a pesar de inhalar y exhalar, realizar ejercicios de dicción (para evitar se te trabe la lengua), practicar frente un espejo tus lecturas, sugiero inscribirte en algún curso corte de locución. ¡de verdad, cuánto ayuda!

Te cuento, he leído que hasta los mejores oradores internacionales, tienen nervios antes de un evento. A pesar del tiempo, hay cierta ansiedad y les mantiene alerta, la confianza excesiva no es buena, llegan a confiarse tanto, que ya no aprenden nada más, no integran algo creativo a su disertación, haciéndola monótona.

En esta vida, hay que animarse da dar ese paso para ir domingo el pánico escénico. Luego, de ese increíble decisión, tu límite es el cielo.

¡Ánimo, sé que puedes hacerlo! ¡Inhala y exhala!

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